A finales de los 90, una ciudad italiana de apenas 400.000 habitantes tenía a los dos mejores equipos de Europa. Esta es la historia de una guerra civil entre la aristocracia de la Virtus y la pasión de la Fortitudo.

El baloncesto es considerado por la mayoría de analistas como el segundo deporte con más peso de Europa. Pero hubo un momento, un lugar y una época donde fue el primero, el único y el absoluto rey. Ese lugar fue Bolonia en el cambio de milenio.
Bolonia es una ciudad milenaria, famosa universalmente por su salsa, sus techos rojizos (que le valen el apodo de la Ciudad Roja junto a su tradición política comunista) y por albergar la universidad más antigua de Occidente (1088). Pero para los amantes de la canasta, Bolonia es otra cosa. Es Basket City.
La capital de la región de Emilia-Romaña, sede histórica de la Lega Basket Serie A, vivió una anomalía histórica: dos trasatlánticos financiados por mecenas locales compitiendo calle contra calle por la hegemonía continental.
La V Negra vs. El Águila
La ciudad vivía dividida en dos mitades irreconciliables. No podías ser neutral; o eras de uno o del otro.
VIRTUS BOLOGNA: La Aristocracia
Fundada en 1871 como asociación de gimnasia, la Virtus representa el poder, la tradición y el éxito. Es el segundo club más laureado de Italia (15 Ligas, 2 Euroligas).
- El Perfil: Conocida por patrocinadores icónicos como Knorr, Buckler o, sobre todo, Kinder, la Virtus era el equipo de la burguesía.
- Las Leyendas: Por sus filas pasaron mitos como Roberto Brunamonti y Renato Villalta (camisetas retiradas), el «Zar» Sasa Danilovic, el elegante Antoine Rigaudeau y un joven Manu Ginóbili que asombraría al mundo.
- El Cerebro: Todo bajo la batuta del «Profesor», Ettore Messina, que dirigió la nave en sus años dorados acumulando 14 títulos.

FORTITUDO BOLOGNA: El Pueblo
Nacida diez años después, la Fortitudo surgió bajo el símbolo del águila azul. Siempre a la sombra de su vecino, representaba a las clases más modestas y una pasión a veces trágica.

- El Perfil: Los «nuevos ricos» que gastaban fortunas para intentar destronar al rey. Conocidos como TeamSystem, PAF, Skipper o Climamio
- Las Leyendas: El cañonero italiano Carlton Myers, el talento anárquico de Gianmarco Pozzecco, el versátil Gregor Fucka o estrellas NBA como Dominique Wilkins, que jugó allí un año.
- El Estigma: Un palmarés más modesto (2 Ligas) y la etiqueta de «eterno segundón« tras perder finales europeas y domésticas de forma dolorosa.
Coreografías y Odio en el Derbi de la Grada
Bolonia se paralizaba cuando Virtus y Fortitudo se cruzaban. El PalaDozza (y luego el PalaMalaguti) se convertía en una caldera.

- Los Forever Boys (Virtus) animaban a la «V negra».
- La Fossa dei Leoni (Fortitudo), llamada así en honor a los ultras del AC Milan, ponía el color y la irreverencia. Son famosos por sus hermanamientos con grupos como Indar Baskonia (compartiendo ideología antirracista) y por sus tifos provocadores. En 1999, la Fossa recibió a la Virtus con una coreografía masiva de traseros al aire formando una «V», mofándose de su rival.
Sabías qué
La Fossa dei Leoni (Fortitudo) y Indar Baskonia mantienen una amistad histórica desde los 90. Es habitual ver bufandas de la Fortitudo en el Buesa Arena y viceversa, uniendo a dos de las aficiones más calientes de la Europa Mediterránea.
1998: El «Tiro de los 4 Puntos» que cambió la historia
De todos los enfrentamientos, uno define la locura de Basket City. El 5º partido de la final de la Lega de 1998.
Era el choque de trenes definitivo. La Virtus de Danilovic contra la Fortitudo de Myers y Wilkins. A falta de 27 segundos, la Fortitudo ganaba por 4 puntos. La mitad azul de la ciudad ya celebraba su primer Scudetto.
Entonces ocurrió lo imposible. Sasha Danilovic se levantó desde el triple… ¡y anotó recibiendo falta de Dominique Wilkins! La jugada de 4 puntos más famosa de la historia del baloncesto europeo. Danilovic metió el adicional, empató el partido y, en la prórroga, la Virtus destrozó psicológicamente a su rival para ganar el título. Fue la confirmación de la Virtus como verdugo y la Fortitudo como tragedia.
2001: La Cima de Europa y la Era Ginóbili
El año 2001 marcó el cenit. Mientras el baloncesto europeo sufría un cisma, la Virtus (Kinder) ganaba la Euroliga, barriendo al Baskonia en la final. Un Baskonia que también alcanzó grandes cotas en esa década como hemos relatado en otros artículos de esta sección. Fue la consagración de Manu Ginóbili como el mejor jugador fuera de la NBA. Ese mismo año, se repitió la final de la Lega entre ambos vecinos. Esta vez, la Virtus no dio opción: un contundente 3-0 para cerrar el «Grand Slam» (Liga, Copa y Euroliga). Bolonia era, indiscutiblemente, la capital del baloncesto.

El Colapso: Cuando la fiesta terminó
Pero como ocurre con los imperios construidos sobre talonarios, la caída fue brutal.
- El fin de la Virtus: En 2003, el club colapsó económicamente bajo la gestión de Madrigali. Messina se fue, las deudas ahogaron a la entidad y fue excluida de la liga, descendiendo a los infiernos de las divisiones amateurs. Actualmente, gracias a una gran inversión han vuelto al sitio que ocuparon antaño, sumando este año su cuarta temporada en Euroliga.
- La agonía de la Fortitudo: Las «Águilas» aguantaron un poco más (llegaron a la final de Euroliga en 2004, donde el Maccabi les pasó por encima), pero la historia se repitió. Tras varios descensos administrativos y refundaciones, el club certificó su defunción oficial en 2012, para renacer años después desde cero.
Hoy, ambas escuadras han vuelto a la élite, intentando recuperar el tiempo perdido. Pero los más veteranos del lugar, mientras pasean bajo los pórticos de la ciudad roja, todavía recuerdan aquellos años locos en los que Ginóbili, Danilovic, Myers y Wilkins convirtieron a Bolonia en el centro del universo.